Cuando recibimos el resultado de un urocultivo con el correspondiente antibiograma, tenemos que decidir cuál es el más adecuado para erradicar la bacteria en cuestión. Para ello, nos valemos de la CMI: concentración mínima inhibitoria. Para calcularla, se utiliza el método de Dilución en caldo.

CMI-1

A efectos prácticos, el antibiótico que sea capaz de impedir el crecimiento de la bacteria con la menor concentración, será el que deberíamos elegir.

A continuación pongo un ejemplo:

CMI-2

Susana