Cada vez que no me queda más remedio que realizar una exploración neurológica, pienso: “qué pereza, voy fatal y ésto ya es lo que me faltaba, ¿por dónde empiezo?, a ver si no me dejo nada…”.

Pues bien, voy a intentar que podamos hacer algo rápido, con criterio y eficacia. Tenemos como mucho diez minutos (siendo optimistas) y cinco ya nos los hemos gastado en recibir y escuchar al paciente. Nos quedan otros cinco.

Susana

http://www.semg.es/lacoruna2015/images/stories/recursos/doc_complementaria/lcg_23.pdf

https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-exploracion-neurologica-atencion-primaria-bloque-S1138359311000906