A nosotros nos van a corresponder dos tareas muy importantes en el abordaje de la psoriasis. La primera, y por la que nos lo agradecerá el paciente y su piel, el tratamiento tópico, y la segunda, aprovechar la ocasión que se nos brinda para investigar y tratar en su caso los procesos que se asocian con mucha frecuencia con la psoriasis: la obesidad, el riesgo elevado de enfermedades cardiovasculares, el síndrome metabólico, las enfermedades autoinmunes y la depresión y ansiedad. Se ha demostrado que la reducción de peso en pacientes con obesidad mejora la evolución de la psoriasis, y lógicamente la autoestima, el estado de ánimo, la ansiedad y los factores de riesgo cardiovascular.
Con todos éstos buenos propósitos, vamos ya a la chuleta del tratamiento tópico en general y en función de la forma clínica y localización en particular. Para el segundo propósito tendremos que tirar de nuestro amplio conocimiento como expertos en prevención primaria.
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